Leff nos pasa al resto del grupo esta noticia de la que se hace eco Alt1040

El nuevo disco de Nine Inch Nails puede ser descargado sin costo (¡y tiene licencia Creative Commons!)

La historia de este grupo es bastante curiosa. Sólo queda un único miembro oficial, el casi todopoderoso Trent Reznor. Él compone, él toca, el produce… en directo casi que tiene que llevar a más gente ;-) Pero no me desvío del tema. Trent dirige su propio márketing, obsesionado en el viral y con Internet en el centro de toda su estrategia. Creatividad más allá de la música (lo del pendrive “descuidado” en el baño de Lisboa fue una copia de la estrategia de las fotos de Mini en los baños de moda de Londres)

Tiene claro que el futuro es la viralidad. Compartir. Discutir. Recomendar. Criticar. Poner a parir. Rescatar. Olvidar. Volver a recordar. Escucharla en un iPod. Y si no les gusta, no tienen que pagar por aquello que no tiene valor.

Trent ha hecho cosas raras. Cosas para tener visibilidad. Demostrando que es capaz de pensar y decidir por sí mismo. Sin más límite que lo que él cree es lo mejor para él.

Lo de su CD de color cambiante.

Despedirse de su discográfica, la Universal.

Y es que Radiohead no fueron los primeros.

Es una labor que muchos grupos como el nuestro llevamos años haciendo. La diferencia es el marketing y la visibilidad entre unos y otros. Cuando vimos que Radiohead tomó ese camino, por un lado tuve una sensación de tristeza (¡nosotros llevamos desde el 2001 fomentando la descarga de nuestra música pero no fuimos capaces de transmitirlo correctamente!) pero también de enorme alegría (¡por fin! un mainstream que le da en los morros a las discográficas)

En el fondo los motivos son las mismas.

Cuando en 2001 pensamos que era una buena idea formar 100 elephants, tuvimos claro desde el principio unas cuantas cosas: entre ellas “antes preferimos personas que nos quieran escuchar, que compradores/consumidores de música que actúan al dictado de los 40 Principales. Y los preferimos porque ellos han decidido por sí mismos” El otro motivo… ¡no damos de comer a gente que no nos aporta valor a nuestro proceso creativo! (También tuvimos claro otra cosa… lo de repartir los beneficios con ONGs. Pero eso lo contaremos otro día con más calma)

Alegra esta decisión de NIN.

Ahora venderán menos, como le ha ocurrido a Radiohead.

Pero serán más libres. No tendrán que rendir cuentas a un tipo que cree que la música sale solita de las tripas de un iPod. Y a los que les guste NIN -no es mi caso, por cierto- sabrán que si pagan por ese disco o por esa entrada lo estarán haciendo para que Trent pueda continuar su proyecto en absoluta libertad.

Porque se trata de eso: garantizar la libertad de los que crean y de los que escuchan. Libertad creativa y libertad de elección.